
El mundo me desaparece, justo a la hora punta de las doce de la noche.
La de las brujas y las burbujas.
La hora encendida donde empieza el sopor de la adormecida tez y el despertar de los avivados dedos en pos del mas allá…
Es el justo instante donde se desperezan los sueños y empiezan a bailar alegremente entre las sombras de la noche ,cerrada al entendimiento, abierta a la locura…
Y como cenicienta ávida de mas emociones, sujeto mis ansias al mismo tiempo q quisiera desatar mis instintos. Esos que tantas veces se soltaron de mi misma en pos de lo imposible.
Y al final todo se queda en una deshilachada languidez, de esas q estiran los brazos en pesas de hierro colgantes a cada lado del cuerpo… y entonces, justo entonces, el cansancio asoma y llega ese sueño reparador y entretenido…
angie
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